El molo es un puré espeso de papa tradicional de la Sierra ecuatoriana, preparado con queso, mantequilla y un refrito de cebolla y achiote. De textura suave y sabor reconfortante, suele acompañarse con huevo duro, aguacate o pescado.
En Semana Santa es una alternativa sin carne roja, muy presente en las mesas familiares como parte de las comidas tradicionales de la época.