El Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa y recuerda la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, cuando fue recibido con palmas y ramas de olivo, símbolos de victoria y paz.
En Quito esta tradición tiene un sello muy propio: las palmas tejidas artesanalmente en formas de cruces, flores o figuras creativas que reflejan una herencia cultural única.
La procesión inicia en la Basílica del Voto Nacional y avanza por las calles Venezuela y Bolívar hasta llegar a la Plaza de San Francisco, acompañada por el Ballet Folclórico Jacchigua, vírgenes y la imagen de Jesús. Es una celebración que combina fe, tradición y una puesta en escena que ya es parte esencial de la identidad quiteña.